Recién aterrizado de Orlando, Florida, estos días he podido constatar que el verdadero cambio que se suponen han solicitado los votantes estadounidenses, no es otra cosa que un cambio de estilo más que un cambio de vida.
He tenido la ocasión de hablar con gente que reside en Orlando, latina y autóctona, y no les va nada mal la vida, todos ellos tienen coches de gran cilindrada, que en España serían considerados coche se gama alta, la mayoría viven en casitas unifamiliares situadas en el extrarradio de la ciudad de Orlando, con piscina privada y zona ajardinada, todos ellos trabajan en el sector servicios, camareros, taxistas, dependientes de tiendas.
Estoy seguro que de todo tiene que haber, que no toda la población de Orlando tiene estas mismas oportunidades, también he visto vagabundos por las calles menos comerciales de Orlando, pero en la gran mayoría de las ocasiones el nivel de vida que he podido observar es más que aceptable.
Los centros comerciales estaban llenos de gente, los parque temáticos de Disney y Universal tenían una gran afluencia de público, las discotecas estaban llenas de jóvenes con ganas de pasárselo bien…… y todo con la gran crisis que se supone que pasa todo el mundo.
Yo no puedo negar que la economía está en recesión, pero si puedo afirmar que o en Florida vivían de lujo hace unos meses o que las cosas no han cambiado tanto.
Las personas con las que he hablado me han comentado que el cambio era más necesario por las maneras que por el fondo. Espero que el cambio de gobierno sea para mejor, aunque visto lo visto, la gente con la que he tenido contacto no se puede quejar en exceso.

